Mis Experimentos con los Ayunos Intermitentes II

Publicado: 12 enero, 2015 en Uncategorized

PRECAUCIÓN: Muchas estrategias aquí mencionadas son algo extremas para la mayoría y requieren un cierto control básico sobre la propia alimentación. Les recomendamos reservar las estrategias más drásticas para una vez que ya se posea no solo el entendimiento básico de lo que es una nutrición adecuada sino algunos meses de experiencia. Cualquier cambio en tu alimentación es responsabilidad tuya y debes consultarlo con tu médico.

Como en broma, hace mes y medio platicabamos con Julian Vargas a cerca de las supuestas bondades de ayunos largos (más de 24hrs). Había escuchdo a cerca de ellos por medio de coaches como Steve Maxwel y Fred Bisci, personas que han logrado mantener altos niveles de condición física aun con avanzada edad. Hay estudios también que señalan que el sistema inmune se regenera por completo tras 72 hrs de ayuno y se han comenzado a implementarse tratamientos de este tipo en pacientes con cáncer para quienes la quimioterapia a acabado con sus defensas. Julián además pico mi curiosidad diciendo de que las sesiones de entrenamiento durante el ayuno tienen un carácter especial, casi místico.

Así que me arme de valor y decidimos programarlo para el 28 de diciembre, y ¡qué mejor, en fechas de fiesta, donde la comida está a todo lo que da y nadie debe negarse! Calorías perdidas serían calorías ganadas en esos días, dejando el cuerpo como al principio… El plan era hacer un ayuno de 72 hrs, pero termino siendo de 49 hrs. Y aquí mis experiencias…

Comenzamos comiendo bien, aproximadamente con unas 2500 calorías que comiendo como hago, es bastante comida. Fuimos al cine con Ale en la tarde y ahí con un capuccino me comí las 8 galletitas que sirvieron de última comida. La primera noche fue fácil no cenar, dormí tranquilo, al día siguiente, fácil también, no estamos acostumbrados a desayunar mucho así que fue sencillo resistir. A la hora de la comida cuando el hambre comenzó a apretar le dije a mi estómago “No vamos a comer en 2 días así que aguántate y ciérrate”, nos pusimos a entrenar algo sencillo de fuerza (pull ups, fondos, presses, etc) y no se si fue la orden de “no comer” o la distracción del ejercicio pero se nos fue el hambre. En la cena me fui a esconder al cuarto y así acabo el primer día.

Al día siguiente, algo había cambiado, como a las 10am Ale (que se rajo el dia anterior y solo hizo 24hrs) me comenta que tengo mal aliento y que tome agua. Al yo saber que no estaba deshidratado ni con la boca seca, lo interprete como señal de que ya mi cuerpo se habia adaptado a la falta de glucosa y había comenzado a usar las cetonas, que son unas moléculas que fabrica el hígado a partir de la grasa y así poder seguir manteniendo todos sus procesos en funcionamiento. En este estado el cerebro y la mente se sienten raros, al mismo tiempo los procesos mentales se vuelven nebulosos, y los reflejos se sienten más alerta. Así nos fuimos al gym con mi hijo para hacer talacha y a entrenar un poco. Entrenando comenzamos con un poco de clean and jerk el cual se sintió bien, bastante bien para practicamente 38 hrs sin alimento. Decidí seguir un poco más y probar la sentadilla frontal, y para mi asombro ¡rompí mi record personal de 3 repeticiones! Era una sensación extraña, me sentía temerario, pero a la vez tonto y torpe. Hubiese podido luchar por mi familia y desenvainar mi espada por mi reino, pero no me hubiesen pedido resolver un problema matemático porque hubiese fallado miserablemente.

Este segundo día fue fácil aguantar el hambre y por la tarde decidiendo si continuar o no con el tercero, me animé por acabar los experimentos ese mismo día. Intente un circuito HIIT (intervalos de alta intensidad) con lo que tenía en la casa, básicamente mi cuerpo y una kettlebell de 20kg; pero después de 4 Rounds ya no aguantaba ni los escaladores de montaña, asi que hasta ahi me detuve. Espere 20 min para recuperarme y comencé con la última prueba que fue correr 5km. La idea era que a baja intensidad se puede mantener uno consumiendo grasa y no se sentir la falta de glucosa en la sangre. Así que salimos con Ale y para mi sorpresa, fue una carrera de lo más disfrutable ¡No sentía cansarme! Pude haber corrido más pero el temor a lo desconocido me contuvo, no sin antes probar mi capacidad de sprint una cuadra antes de la casa, yo suponía que como paso con el circuito de HIIT, iba yo a terminar sacando la comida de hace 3 dias o de plano tirado en la banqueta. Pero no fue así, pude terminar mi sprint de 120mts sin problemas… Acabando de correr ya me esperaba un helado de coco para recuperar mis energías, aunque déjenme decirles que pude haber aguantado un día más…

Como conclusiones filosóficas me quedan las siguientes: Aparentemente el cuerpo esta diseñado o adaptado para resistir la falta de alimento, pareciera ser que el hombre antiguo pasaba o podía llegar a pasar lapsos largos sin comida y estos no lo afectaban físicamente, es más ¡puede que lo hicieran más temerario! Los circuitos intensos no resultaron favorecidos por el ayuno y es de entenderse, al ser de naturaleza anaeróbica y glucolítoca, siendo la glucosa y el glucógeno de lo que carece uno después de un largo ayuno (la glucosa mayormente se usa para alimentar al cerebro y se acaba pronto) no resultaron favorables.

El trote a intensidad moderada por el contrario resulto muy placentero, ya que la nueva adaptación al uso de cetonas otorgo a mi cuerpo una fuente ilimitada de energía usando mi grasa como fuente de combustible. El lado místico sin duda fue como el cuerpo pudo permitirme un record personal de sentadilla y un sprint al final de la carrera. Pareciera que el cuerpo se aferrara a guardar un poco de reservas de fosfocreatina y hacer uso de ellas cuando más falta le hacen (un esfuerzo extremo por muy corto tiempo), como cuando quizá en su tiempo el hombre de las cavernas tenía que dejarlo todo en un sprint para atrapar a su presa y asegurar el preciado alimento.

Como conclusión también me queda claro que uno puede manejar altos niveles de rendimiento en activiades de resistencia aeróbica aún con la falta de carbohidratos en la dieta, es por eso quizá que muchos ultramaratonistas lo están llevando a cabo con éxito; al usar las cetonas como combustible, se han conseguido una forma de alimentar su esfuerzo de una forma constante sin topar con la pared de la falta de azucares en la sangre y sin verse en la necesidad de abusar de las bebidas rehidratantes o geles tradicionales de corredores. También me queda claro que una dieta baja en carbohidratos no es la mejor opción para atletas que requieren de lapsos de alta intensidad como el basketball squash, crossfit, soccer, fútbol americano, tenis, etc.

¿Lo volvería a hacer? No sé. Pero ayunos de 24 hrs son muy sustentables desde el punto de vista de composición física, si uno se ah pasado demasiado de comida en una semana, puede uno realizar un ayuno de 24 hrs para volver a los niveles normales de balance energético. ¿Es algo para todo el mundo? Se lo recomendaría solo para quienes ya tengan su nutrición controlada por lo menos al 85%, y si tienes o crees tener algún desorden alimenticio, es mejor evitar esta clase de prácticas extremas. Y siempre consulta con tu médico.

Roberto Aguilar Márquez

Intermittent-Fasting

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