¿Eres realmente un/a atleta?

Publicado: 9 febrero, 2015 en Uncategorized

Practicas CrossFit en un box o haces bootcamp con un entrenador en el parque, vas a correr los fines de semana y algunas veces volteas una llanta en tu casa que conseguiste gratis en una llantera; quizá te guste entrenar calistenia y arrastres trineos en la banqueta de tu cuadra; a lo mejor eres un dedicado del gym tradicional y tomas las rutinas más arduas de las revistas, tratas de alimentarte bien y tienes el refri lleno de pechugas congeladas. Te sientes casi al nivel de las fotos motivadoras que ves en las redes sociales, y solo es cuestión de tiempo para que aparezcas en una de ellas ya sea como competidor de alguna disciplina o modelo. ¿Pero realmente eres un atleta?

Si buscamos una definición del término atleta, en la mayoría de ellas se habla de un individúo entregado a la actividad física y a la competencia. Y como buenos internautas podemos referirnos a la Wikipedia y su definición: “Un atleta (del griego antiguo αθλος (athlos), que significaba ‘competición’) es una persona que posee una capacidad física, fuerza, agilidad y/o resistencia superior a la media, y en consecuencia, es apto para actividades físicas, especialmente para las competitivas. En palabras más específicas, un atleta es quien practica o practicó el atletismo, o quien por ejemplo participaba en los antiguos Juegos Olímpicos.” Según la definición de la academia británica un atleta es “Una persona entrenada para competir en deportes o ejercicios que involucren fuerza física, velocidad o resistencia.”

La competencia y la habilidad por arriba de la media resaltan en estas definiciones. Pero volvamos a nosotros mismos y nuestra rutina. Antes de saber si eres un atleta o no, pregúntate a ti mismo ¿estas en preparación para una próxima competencia? o simplemente entrenas para mejorar tu desempeño individual. Si la respuesta se inclina más a lo segundo, aún no has dado el paso a ser un atleta.

La habilidad innata es algo muy subjetivo y a veces puede potenciarse con el tiempo y el entrenamiento correcto. Pero más importante ¿qué problemas pueden existir al creer erróneamente que ya estamos listos para dar el salto a volvernos unos Atletas hechos y derechos?

El primer gran error que cometemos al decidir dar ese paso es copiar entrenamientos de atletas de Elite. Ya sea el monster set que ocupa Jay Cutler para su preparación en fisicoconstructivismo, o los 5 WODs al día de Rich Froning o la rutina de Michael Phelps antes de las olimpiadas. Si ellos lo lograron de esa forma, ¿porqué no podría funcionar para nosotros, cierto? ¡Error! La rutina de atletas de élite es cada vez mas especializada y fabricada especialmente para tal o cual atleta, muchas de estas rutinas además están basadas en porcentajes de 1RM del atleta en cuestión o con tal volumen de trabajo que son insostenibles para una persona normal que quiere dar el paso de Weekend Warrior a atleta de alto rendimiento.

El segundo gran error es el manejo de la intensidad. Más no siempre quiere decir mejor. Terminar cada entrenamiento tirado en el piso podrá parecer “Cool” y se ve bien en las fotos de instagram, pero pasado cierto nivel de capacidad inicial, entrenar hasta el fallo ya sea durante nuestro entrenamiento de endurance o nuestras sesiones de fuerza resulta contraproducente y nos puede llevar a una fatiga crónica del sistema nervioso e inclusive a un desajuste hormonal, que nos lleve hacia atrás en nuestro progreso en vez de al frente.

El tercer gran error es poner nuestras expectativas demasiado alto y no prestar atención a las progresiones correctas. La meta de Ser el mejor de la clase de Kettlebells de las 8pm no es lo mismo que ganar los juegos olímpicos y el no ponerse las metas adecuadas puede llevarnos a sentir desepcionados con nuestro desempeño, provocando además forzar las cosas y ocasionarnos lesiones que retrocedan nuestros esfuerzos.

Asi que aquí les dejo algunos puntos a tomar en cuenta si sienten que ya están listos para dar el siguiente paso en el mundo del ejercicio y el deporte:

1.- Conocete a ti mismo: Para considerarte listo para dar el siguiente paso competitivo en tu vida deportiva debes de tener un conocimiento específico de tus debilidades y como atacarlas, si no aún no lo estás.

2.- Intensidad progresiva: Aumenta gradualmente el volumen e intensidad de tu entrenamiento. No porque el atleta al que admiras entrene 3+ horas al día quiere decir que comenzo a hacerlo de la noche a la mañana. Incrementa un set o una sesión de entrenamiento a la semana y monitorea tus resultados y tu rendimiento al día siguiente. Si tu entrenamiento no te permite recuperarte para el próximo reduce la intensidad o el volumen e intenta de nuevo.

3.- Compite: No tengas miedo de participar en alguna competencia local o dentro de tu gimnasio. Intenta no esperar nada de ti las primeras competencias y trata de disfrutarlas, ¡no hay nada que supla esta experiencia y te prepare para las que vienen!

4.- Habla con tu coach o entrenador sobre tus planes: Seguramente él tiene la capacidad para guiarte de forma objetiva y segura hacia tus metas, no tengas miedo de acercarte a el, muchas veces uno mismo no tiene el conocimiento o la objetividad para planear su propio entrenamiento, muchas veces los coaches hacen lo mismo al referirse con personas más experimentadas o para tener un punto de referencia distinto.

Roberto Aguilar warriorfitnesstore@hotmail.com

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